Cuentos cuento

Cuentos infantiles originales


Amor por kilos

¡Hola! Soy Valentina Josefina Rosina.

Pero todos mis amigos me llaman Tina.

¡Muac! Me gusta dar besos en la mejilla.

Y vivo con mi familia en una buhardilla.

Yo tengo un vecino que se llama Amadeus.

Cuando le digo «hola». Él me responde «adeus». 

Algunos dicen que él es un poco cascarrabias.

No lo sé. Aunque por ahí hay personas sabias.

Hace días que a Amadeus no se le ve el pelo.

Siento una tristeza que llega hasta el cielo.

Si mi avoa fuera él y ella viviera lejos y sola.

Querría que le dieran un abrazo y una amapola.

Bla, bla, bla. Lo dice la vecina del primero.

Bla, bla, bla. Y lo comentan en el tercero.

Parece que Amadeus se colocó su pijama.

Y él lleva ya tres días metido en su cama.

Como él se aburría mucho, cogió un melón.

Boing, boing. Luego lo botó como un balón.

¡Ay, qué dolor ! Se golpeó. Le salió un chichón.

Creció y creció. ¡Es más grande que un pichón!

Yo opino que sentirse pachucho.

Es algo que nunca mola mucho.

Algunos vecinos piensan igual.

Y comienzan un extraño ritual.

Todos los días, para el desayuno.

Cuando son las ocho y veintiuno.

Ellos le envían aviones de papel.

Cargados con cereales a granel.

Todos los días para la comida.

Ellos mandan frutas y bebida.

Junto a un puchero de cocido.

Y usan un coche teledirigido.

Todos los días al llegar la cena.

Ellos envían gachas con avena.

Las tapan con un paño marinero.

Y deslizan este por el tendedero.

¡Uy, todo esto me parece bastante raro!

Creo que es bonito cogernos de la mano.

Además, Amadeus no reside en el Polo.

Pero puede que se sienta ahora muy solo.

Porque si él suelta un «achís» como un alud.

No hay nadie que le responda con un «salud».

Ñam. Y si algo se atraganta en su garganta.

¿Quién está a su lado para tocar su espalda?

¡Rin, rin! ¡Rin, rin! ¡Rin, rin! ¡Rin, rin!

—¡Vamos, vamos, vecina del primero!

¡Rin, rin! ¡Rin, rin! ¡Rin, rin! ¡Rin, rin!

—¡Vamos, vamos, vecinos del tercero!

¡Venid con mi mami, papi y hermana!

¡Amadeus necesita amor y una nana!

Nos dimos muac, muac, mimos y abrazos.

Y todos tejimos, poco a poco, nuevos lazos.

Desde entonces, Amadeus no es un vecino.

¡Ahora Amadeus es nuestro mejor AMIGO!

¡Yupi! En cada rellano siempre es verano.

Ja, ja. Compartimos risas y jamón serrano.

Ya no se oye el sonido de ningún timbre.

Vuela libre el aroma del ají y el jengibre.

¿Te ha gustado mi cuento infantil en rima?

Me alegro mucho. 😊

Por favor, respeta mis derechos como autora. No copies.

¿Te animas a compartir este cuento para peques en tus redes, dejarme un comentario o un me gusta? ❤️

¡Disfruta de un día maravilloso!



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